Decálogo del viajero

  1. EMPATIZA con el entorno, es decir, se pone en la situación de las personas (o incluso animales) con los que se relaciona y comprende mejor sus reacciones ante su presencia.
  2. APRENDE de lo que ve para poder adaptarse al nuevo entorno, como dice el refrán “Donde fueres, haz lo que vieres”. Viajar es la mejor experiencia de aprendizaje.
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  4. IMPACTA POSITIVAMENTE en el entorno con su presencia, favoreciendo el comercio justo y el enriquecimiento local, al mismo tiempo que reduce al máximo su huella ecológica y cultural.
  5. RESPETA las costumbres locales en el modo de vestir y comportarse públicamente.
  6. DEMUESTRA PACIENCIA Y COMPRENSIÓN ante situaciones que le resultan extrañas o absurdas según sus estándares.
  1. RECONOCE LA IMPORTANCIA DE LA DIGNIDAD de ambas partes, locales y extranjeros.
  2. AHORRA RECURSOS usando los medios menos contaminantes y escogiendo rutas razonables en términos de distancias y tiempos.
  3. AYUDA a proteger los ecosistemas naturales, respetando la fauna y la flora local y no contaminando.
  4. EDUCA y enseña (especialmente a los niños) que el viajero no es un regalo andante.
  5. COMPRA exclusivamente artículos que no perjudiquen los ecosistemas locales y que no estén prohibidos.
Palmeral

Para más información sobre códigos de conducta del viajero: Global Code Ethics, Organización Mundial del Turismo.